ATLAS MICOLÓGICO (CCLXXVI)
Descripción.- Reconocemos la forma habitual de la mayoría de la setas, con sombrero y rabo. Pero hay otros cuerpos fructiferos de algunos hongos viscosos, de forma redondeada, sin estipe y aparentemente adheridos al árbol que sirve de sustrato. Se conocen con el nombre de <etalios>
La Reticularia lycoperdon (o Enteridio lycoperdon) es un etalio de hasta 10 o 12 cm, asociado frecuentemente al tronco de coníferas, con una cobertura exterior semirrígida de coloración blanco plateado de joven y un interior mucilaginoso mas oscuro que al madurar expande sus esporas tal y como lo haría un pedo de lobo.
Es frecuente, aunque habitualmente pueda pasar desapercibida, tanto por su tamaño como por ir mirando siempre al suelo. Se puede encontrar de primavera a otoño en diferentes condiciones de humedad.
Fotografía.- Tomada en primavera en la corteza de un pino, en la márgen derecha del rio Curueño. Cada etalio es independiente uno del otro.
Receta.- Consideramos que tal mucosidad no debería consumirse. Sin embargo, quien vaya de vacaciones a las playas de Veracruz (México) podría comerla, si se atreve, según la receta tradicional y que es como sigue:
“Para el consumo de E. lycoperdon, los residentes en San Lorenzo Tlacoyucan suelen recoger cuerpos fructíferos completos (estructuras reproductivas) del sustrato con una navaja o cuchillo. En una hoja de maíz (Zea mays L.) o de aluminio, los cuerpos fructíferos se mezclan con sal y hojas de "epazote" (Chenopodium ambrosioides L.), y se envuelven para hacer un pequeño paquete, que se calienta en cenizas calientes de hoguera o fogata en el suelo. El tiempo de cocción en cenizas calientes oscila entre 20 y 40 minutos. Tras la cocción, los cuerpos fructíferos de E. lycoperdon cambia a ser viscoso con consistencia elástica, que es muy similar a un tipo de queso consumido en México, llamado la "hebra" o "oaxaca". El sabor es como el de las almendras y las setas. La gente suele consumir los Myxomycetes cocidos con tortillas de maíz o comerlos solos. Los vecinos de esta comunidad recomiendan el consumo directo, en el mismo lugar donde se cocina, ya que el transporte puede cambiar la consistencia de la E lycoperdon cocida. Durante el transporte, el material cocido puede sufrir un proceso de licuefacción. En este caso, el estado inmaduro de los cuerpos fructíferos vuelve a la condición de plasmodio y no es atractivo para el consumo.”

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