ATLAS MICOLÓGICO (CCLXXXII)
52ª Semana Micológica de León
Descripción. - Se trata de una de esas setas conocidas hasta por los poco
expertos. Sombrero tipo paraguas una vez desarrollado, escamoso, con láminas
blancuzcas y pie fibroso y atigrado, con un anillo doble y desplazable. De toda
la vida, y para evitar sorpresas desagradables con las lepiotas mortales, se
hizo en especial hincapié en el tamaño. La macrolepiota presenta un tamaño
mayor de 10, 12 o 15 cm, dependiendo del relator, y la lepiota no lo alcanza.
Bueno, resulta que todo es relativo. La duda surge cuando el principiante se
encuentra con una Macrolepiota procera en fase de desarrollo, con el
sombrero casi cerrado (en palillo de tambor) no alcanzando por ello los 10 o 15
cm. Ante sus dudas, ahí queda.
Fotografía.- A principios de otoño en un robledal despejado, en el
ayuntamiento de Valverde de la Virgen.
Receta. - Vamos a dejar de lado los típicos bocadillos,
empanados, cachopos, sanjacobos, etc. de ejemplares grandes y adultos y
elegimos macrolepiotas jóvenes para esta receta tomada de https://elhuerto20.wordpress.com de <2meperezg>
Tartaletas de lepiota
y patata
Lo primero de
todo fue eliminar de las lepiotas el tronco, que es siempre leñoso, la zona
superior del sombrero donde conecta con el tronco, las escamas de la parte
superior y cualquier otra zona que no esté en las
adecuadas condiciones. Las lavamos por la zona superior, sin
mojar demasiado la parte de las láminas.
Se pelan unas
patatas del huerto se lavan, se trocean y con muy poca agua y un poco de sal se
ponen a cocer hasta que están tiernas. Se sacan, se escurren y se aplastan
con un tenedor para hacer un puré al que le echamos un poco de aceite de oliva.
Se pone todo esto a enfriar.
Troceamos las
setas, las ponemos al fuego con aceite, aliñándolas con un poco de ajo y sal.
No las dejamos cocinar demasiado, terminarán de hacerse en el horno.
Se prepara una
mezcla de aceite de oliva con igual cantidad de líquido (agua +vino
blanco), se le añade sal y se amasa con la harina de trigo que admita
(harina normal a la que hemos incorporado un poco de harina de trigo integral).
La cantidad de líquido y grasa depende de lo que queramos hacer pero es
suficiente con un vaso pequeño no muy lleno de cada.
La masa se deja
reposando en el frigorífico hasta que esté listo todo lo demás.
Se mezcla un
huevo con un poco de aceite y un ajo y se pasa todo por la batidora. Se prepara
el queso que se va a echar. En mi caso me gusta mezclar un queso más
graso con otro más sabroso.
Se cortan
las porciones de masa y se extienden con el rodillo. Encima de cada
tartaleta se pone una base de puré de patatas dejando un margen todo alrededor
para levantar las tartaletas. Luego se le añaden las lepiotas
distribuyéndolas sobre la superficie de la patata, se cierran las tartaletas,
levantando y uniendo todo el lateral. Entonces dentro se le
añaden los quesos, un poco de pimienta y encima de todo el huevo con el
ajo y el aceite.
Se meten a horno suave
(200º) hasta que la masa esté cocida y el queso vaya dorado momento en que se
sacan del horno y están listas para servir. El tamaño de las tartaletas depende
de cómo las queramos hacer en mi caso son bastante grandes, una por comensal.