jueves, 12 de febrero de 2026

Marzuelos pasados por agua

 

 

La del alba sería cuando, aprovechando una ventana de tiempo propicia, un aguerrido grupo de socios, puso rumbo exploratorio a los lugares habituales de fructificación de la seta de marzo; salida preparatoria para la primera escapada anual de San Jorge con sus socios. Ante todo, certeza y seguridad es el lema que nos conduce.

En su momento se pusieron las bases científicas para  certificar y asegurar el encuentro entre el buscado "il durmiente" y nosotros, los buscadores aficionados: terreno adecuado, ausencia de heladas profundas y la pertinente agua en cantidad suficiente para ello. Y hoy se daban todas las condiciones expuestas y lo único que este aguerrido grupo encontró fueron asturianos de la vecina Asturias. Ninguna de las setas, incluidas las habituales lenguas de vaca y gulas de monte en estas épocas, hicieron acto de presencia. 

Y en vista de todo lo cuál y con más de 250 litros de agua en lo que llevamos de año, nos permite elucubrar una nueva hipótesis: ¡Las setas no saben nadar! Está claro que se ahogan.

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