sábado, 21 de febrero de 2026

Corría el año...

 

 

 

 Con un par de reseñas anuales de la serie <Corría el año...> y no habiendo aún terminado de publicar en este blog las correspondientes al siglo XX, se procurará ir actualizando los últimos años y aumentando en número reseñas de años anteriores. Todo con el fin de terminar la serie antes del tiempo que nos quede.

 

En este año se cumple el primer cuarto del S.XXI pero ya han sido también dos cuartos de nuestra historia particular de San Jorge. ¡Qué orgullo!

Año un tanto irregular micológicamente hablando pues hubo sus altibajos en la presencia de setas en el campo; si bien es cierto que la primavera fue bastante normal con la aparición de los marzuelos a finales de febrero; cada vez más pronto pues lo normal es que sea una seta de marzo como su nombre indica, no hubo tantas setas de cardo como otros años pero sí se dieron de forma normal los perrechicos, las morchelas… Lo que sí he observado es que en el libro registro de especies que el público y socios aportan a la sede para identificar, cada vez está más vacío; puede haber una o dos páginas llenas de referencias pero nada tiene que ver con las cinco o seis páginas que, como mínimo, rebosaban otros años y no creo que esto tenga que ver con que la gente haya aprendido mucho y ya no necesiten ayuda en la identificación sino más bien con la propia falta de setas. Esto lo vimos en otoño con la LI (o 51 para evitar una errónea interpretación de la numeración romana) Semana Micológica, ya que solo se consiguió reunir -a duras penas-  unas 180 especies para la exposición por la sequía y el frio. La estocada final nos la dieron los funestos incendios del verano con sus consecuencias desoladoras.

El día 23 de abril se celebró la festividad de San Jorge con la tradicional misa en la iglesia de San Marcelo por los socios fallecidos en el año anterior y comida social en un restaurante de la Calle Renueva de León con un número aceptable de comensales.

Como va siendo habitual, el 12 de abril hicimos la excursión a Picos de Europa a buscar y estudiar en Género Morchella y a la consiguiente comida en Caín por el grupo de socios y asistentes. Participaron unas 20 personas. Se encontraron algunas morchelas y alguna especie habitual de la zona. En principio no se podía recolectar para consumo al ser la zona Parque Nacional.

El día 4 de junio, con bastante retraso por cierto, pues se debería haber celebrado antes de la festividad de San Jorge, como ha sido habitual tuvo lugar la Asamblea General Ordinaria en nuestra sede. Siguiendo el orden del día, el Presidente emitió su informe anual, se sometieron a aprobación las cuentas de 2024 que fueron aprobadas y se concluyó con la habitual rueda de ruegos y preguntas. Exigua presencia de socios. Los detalles y movimientos están en los archivos contables sociales. Seguimos manteniendo un número de socios aceptable con cierto equilibrio entre bajas y altas. Hubo que modificar la composición de la Junta Directiva por motivo de la dimisión en su día del vicepresidente por razones personales y por la indisponibilidad del Tesorero. La composición de la nueva Junta Directiva quedó así: Presidente: José María Escapa García, Vicepresidenta: María Teresa López Díaz, Secretaria: Mª Belén Olivera Fernández, Vicesecretaria: Teresa Cobos Miguel, Tesorero: Avelino Sánchez Blanco, Vicetesorera: Mª del Camino García Luna, Bibliotecario: Jesús Ucío Castañón, Vocales: José Angel González Cuenca, David Presa Fernández, Juan Antonio Sánchez Rodríguez, Eduardo Díaz Guëll y Rafael Gallego Rodríguez quien, a su vez, queda como “Tesorero Accidental” por la situación personal del Tesorero titular. Estos cambios se habían tratado el 3 de marzo en una reunión especial de la Junta Directiva.

El 22 de  junio se llevó a cabo una salida especial para buscar boletus de la serie roja en Llama de la Guzpeña en el norte de la provincia guiados por nuestro presidente. Se encontraron muy pocas especies: escasos boletus, algún rebozuelo y poco más pues el hábitat, aunque ideal, estaba diezmado por la sequía. Todo se compensó con un buen refrigerio preparado por el Presidente, sus familiares y con la colaboración de los asistentes.

 

El 22 de septiembre se reunió en la sede la Junta Directiva como se ha hecho otros años  para preparar la Semana Micológica. Se eligió como Seta del Año la Pholliota carbonaria por sensibilidad con los graves y singulares incendios del año ya que crece en terrenos quemados. También se habló de la posibilidad de alta de socios a través de una página web lo que se trataría con más detenimiento por los problemas que podría suscitar. En este sentido también se sopesó preparar una página web de la Asociación. Estos aspectos implican varios ponderables legales e informáticos a tener en cuenta, entre ellos el tema de protección de datos por lo que se decidió tratarlo con más detenimiento.

El 27 de septiembre se celebró en Valladolid la reunión de la Junta Directiva de FAMCAL en la que se dio cuenta de la baja de dos asociaciones (Vallisoletana y Amagredos de Ávila).


 

Del 3 al 9 de noviembre, tuvo lugar la Semana Micológica 2025 (LI) en la que se desarrollaron los actos según el programa oficial que está en la Sede. A pesar el mal año de setas por la sequía y heladas inoportunas, se presentaron unas 180 especies -como ya se ha indicado- en la exposición en el patio de la Diputación del que probablemente no podremos disponer en el futuro por decisión de la corporación provincial. Los conferenciantes y temas de las charlas fueron: Juan Antonio Sánchez Rodríguez, sobre “Incendios y micorrizas: los hongos y su importancia para los bosques”; Timoteo Cámara González, sobre “Micetismos. Intoxicaciones por setas y su tratamiento”; Jesús Martínez de la Hera, sobre “Propiedades organolépticas de las setas” y Borja Rodríguez de Francisco, sobre “¿Qué investigan los micólogos que no son taxónomos?” También se proyectó el documental: “Refosetas: la reforestación de la Sierra de la Culebra con setas” en Zamora. A pesar del excelente contenido de las charlas, la afluencia de público se quedó en aceptable. Se hicieron las habituales salidas en busca de setas para la exposición habitual en el patio del Palacio de los Guzmanes y una especial ad hoc en la zona de Almanza con el objetivo de apoyar a una de las zonas afectadas por los incendios del verano. Concluyó la Semana con una comida en un céntrico restaurante. Se homenajeó a dos socios que cumplían 40 años como tales. Se les impuso la Insignia de Oro de la Asociación. En realidad eran tres pero con uno de ellos fue imposible contactar. Como se ve, se pueden alcanzar estas cifras en el elenco social y hay otros socios que van para ello.

Durante este año, a pesar de las dificultades, se trabajó con mucho ahínco por parte del Comité Científico en la elaboración del nuevo Catálogo de Setas de la provincia de León. Había premura por los cortos plazos –en otoño- que había a requerimiento de la Excma. Diputación para poder financiar la obra pero al final se tuvo que retrasar por causas ajenas a nosotros. Es un trabajo de mucha envergadura. Se precisa de la secuenciación de cierto número de setas, exigible para poder incluirlas en el libro, con los gastos pertinentes pero no se escatiman medios. Esta publicación marcará un hito en los anales de nuestra Asociación.

Un año pues de mucha actividad y provecho en nuestra Asociación a pesar las vicisitudes.

Rafael Gallego Rodríguez

jueves, 12 de febrero de 2026

Marzuelos pasados por agua

 

 

La del alba sería cuando, aprovechando una ventana de tiempo propicia, un aguerrido grupo de socios, puso rumbo exploratorio a los lugares habituales de fructificación de la seta de marzo; salida preparatoria para la primera escapada anual de San Jorge con sus socios. Ante todo, certeza y seguridad es el lema que nos conduce.

En su momento se pusieron las bases científicas para  certificar y asegurar el encuentro entre el buscado "il dormiente" y nosotros, los buscadores aficionados: terreno adecuado, ausencia de heladas profundas y la pertinente agua en cantidad suficiente para ello. Y hoy se daban todas las condiciones expuestas y lo único que este aguerrido grupo encontró fueron asturianos de la vecina Asturias. Ninguna de las setas, incluidas las habituales lenguas de vaca y gulas de monte en estas épocas, hicieron acto de presencia. 

Y en vista de todo lo cuál y con más de 250 litros de agua en lo que llevamos de año, nos permite elucubrar una nueva hipótesis: ¡Las setas no saben nadar! Está claro que se ahogan.

domingo, 1 de febrero de 2026

LA BIBLIOTECA

 

 

TITULO: Los Briófitos (Biodiversidad botánica leonesa)

 AUTORES: Ángel Penas, Luis Herrero y Sara del Rio

Editorial: Servicio de Publicaciones de la ULE

331 páginas de 17 por 24 cm a todo color

Encuadernación: Rústica, cosida a mano

Diseño y maquetación de David Aller

 

Se trata de un catálogo de las especies que conforman lo que llamamos genéricamente musgos observados en la provincia de León. Se presentan cada especie agrupada por División, Orden, Clase y Familia, con la fotografía oportuna y su localización en la provincia.

Con la habitual Introducción en las primeras páginas, figuran a continuación los capítulos correspondientes a los diferentes géneros de los Briofitos, con sus características generales y ordenación sistemática, para terminar con el capítulo dedicado a la Biodiversidad Leonesa de los Briofitos y la Bibliografía y los Índices usuales

Entre los Briófitos representados en este libro, encontramos 454 especies de auténticos Musgos (Bryopsida), de las más de 11.000 especies conocidas, 86 de Hepáticas (Marchantiophyta), de las 8.000 que hay y 1 de Antecerotas (Anthocerotophyta) de las casi 250 existentes. Y aunque parezca un catálogo relativamente pequeño, algo que el Índice de Shannon no contempla, tendremos en cuenta que los Briófitos se desarrollan muy frecuentemente en lugares encharcados y muy húmedos, lo que condiciona mucho su observación. Existe la ventaja de no ser consumidas, pero con el inconveniente del pisoteo constante en las áreas en las que se hallan. En León es fácil y muy frecuente encontrar en las turberas, encharcadas durante todo el año, especies de los géneros Sphagnum y Polytrichum, con el cortejo de árboles habitual, como abedules, alisos, sauces y pino albar.

Y vistas las 560 especies publicadas, cifra que nos mide la cantidad total y bruta de especies de musgos en la provincia, el Índice de Shannon, relativamente elevado en este caso, es otra manera diferente de valorar la biodiversidad de los briófitos leoneses. En el capítulo correspondiente pueden encontrarse las fórmulas y explicaciones pertinentes. Se anima a ello.

Bueno,..¿y de su relación con los hongos, que? Los Briófitos son organismos autróficos, esto es, obtienen la energía para su desarrollo de la propia luz solar. Sus aparentes “raices” tan solo sirven como sujeción al sustrato. Los hongos son heterótroficos, obteniendo su energía a través del micelio.

Y sin embargo hay una muy habitual asociación entre Musgos y Hongos. Dado los ambientes húmedos en los que prosperan los musgos, son frecuentes los hongos asociados a la vegetación arbórea cercana, como pueden ser Cantharellus cibarius, Cortinarius caperatus, Craterellus tubaeformis, Boletus y Leccinum. Pero hay muchas más especies propias de las turberas,  

Y dejaremos para otra ocasión al  Lactarius quieticolor o níscalo de turbera y a la Russula emetica, que tantas dudas provoca.

 

 

ESTE LIBRO ESTÁ A DISPOSICIÓN DE TODOS LOS SOCIOS QUE SEPAN Y QUIERAN LEER, EN LA BIBLIOTECA DE LA ASOCIACIÓN MICOLÓGICA LEONESA SAN JORGE