sábado, 3 de enero de 2026

Corria el año...1999

 

Año prolijo y aciago en reuniones y asambleas en la Sociedad; nada menos que cinco, 3 de la Junta Directiva, una Asamblea General y otra una Asamblea Extraordinaria con buena asistencia por cierto por los temas de calado como eran la compra de un local para la Asociación y la renovación de los estatutos. Por si acaso, se hizo una salida en busca del Hygrophorus Marzuolus a la zona de Foncebadón. Pronto acabaría un decenio, un siglo y un milenio y ello nos lo dicen los tres nueves de los dígitos del año pero habría que esperar para dar esa triple campanada. El euro entraría en vigor como moneda única de 12 países europeos, entre ellos el nuestro, y sería el Año Internacional de las Personas Mayores. Ya metidos en temas crematísticos de alto nivel, las altas las esferas de San Jorge seguían enzarzadas con los dineros y los dolores de cabeza que estos traían por aquella operación.

Así el 1º de marzo se reunía la Junta Directiva, (presidente honorario incluido), en el Hotel Paris -todavía no había “fumata bianca” para la nueva sede- dando cuenta de la última recaudación para la compra. Una buena parte del dinero de que se disponía se destinaría al nuevo local. Esto significaba un hito y un reto extraordinarios para la Sociedad. Habría que hacer encaje de bolillos. El Sr. Presidente describe las características del mismo pero habría que aclarar alguna discrepancia entre las características en el papel y las reales para minimizar el impuesto sobre bienes patrimoniales.

Aquí estábamos también ante un posible cataclismo si no se remataba lo del local. El día 12 de marzo, había nuevo toque a “facendera” en el Hotel Paris a la que acuden el Sr. Presidente, siete miembros de la Junta Directiva y el Presidente honorario más 8 socios numerarios, incluidos dos representados (se nota que el asunto a tratar era clave pues no suelen acudir tantos). En el banco se habían producido varias devoluciones de recibos girados por la “derrama extra” solicitada que algunos socios no aceptaron. Había que averiguar la causa. El Sr. Presidente informa sobre el nuevo local y trata de convencer a los díscolos, contra los cuales no se podía hacer nada por no figurar esta situación en los estatutos pero se pensó en una Asamblea Extraordinaria para decidir si perderían su condición de socios. Los demás muestran su interés por el local tras visitarlo. Se invitó a los presentes a contribuir cada uno con lo que pudiere para intentar suplir la falta (de efectivo) Un miembro de la Junta Directiva se compromete a ceder a la Sociedad lo que pudiera recibir por las conferencias impartidas durante un año. Se acordó pagar un mínimo de interés a los socios por (las) aportaciones extraordinarias (que realizaron) y se confecciona una lista con las cantidades que aportaría cada uno. Estas oscilaban entre, cien, sesenta, cincuenta y veinticinco mil pesetas superando así algo más de un millón de pesetas y marzo sería la fecha en que este dinero debería estar ingresado.

Como seta del año 1999, se eligió el Ganoderma lucidum. La prensa local lo comunicó a los leoneses, como entonces solían hacer. No obstante, en el programa de la Semana Micológica se representaría el Calocybe gambosa.

 


A finales de marzo o primeros de abril (lo de no indicar las fechas exactas es un mal endémico en esta casa), el Sr. Presidente anuncia a los socios la celebración del Patrón dándoles la buena noticia de que, “el día 23 de marzo, se procedió a la firma del documento de compraventa del local propiedad de la Sociedad desde entonces en C/ Alfonso IX, 1 s/s. De la pintura y remozado del mismo, se encargaron dos socios, a los que se agradece la obra. Básicamente, se trataría de atender a los socios lunes y jueves entre 18.30 y 20.30 y se facilitaba un teléfono móvil. El nuevo local sustituía al de la Calle Villafranca, más pequeño, tras el arduo camino arriba detallado, y hacía votos por la perennidad de la Sociedad Micológica. Un 20% de los socios se dio de baja ante la petición de aportar dinero para la compra.” El local fue el regalo para la fiesta de San Jorge, con la misa de rigor y luego comida contundente con un buen cocido maragato en mesón Casa Lucinio de Santiago Millas. El día 21 de mayo, se inauguró por fin la nueva sede que quedó bendecida por nuestro querido socio D. Telmo y luego regado con vino y unas viandas. Del acto, se hizo eco a prensa local.

Aquí quedaban todavía unas cuentas reuniones de diverso tinte. Así, en la nuestro nuevo y flamante local, tras los movimientos, casi telúricos, por los avatares de la adquisición, el día 27 de septiembre, se reúne la Junta Directiva (así reza el inicio del acta) a la que asisten…en total 7 miembros de la misma más el presidente honorario. Temas a tratar: renovación de estatutos y semana micológica del 2 al 7 de noviembre, con exposición en la Plaza Mayor y especial colaboración del Restaurante Vivaldi, dos conferencias y una mesa redonda sobre el Decreto Micológico de la Junta, en la Biblioteca Pública, tal como se detalla en el programa (el socio participante era el que suscribe). No habría más charlas por las obras que se iban a acometer en la citada institución. Aparte de la exposición de setas, habría degustación micológica en aquella plaza a cargo de aquel restaurante. El día 4, tras Juntas General y Extraordinaria en la nueva sede, habría cena de confraternidad en ese restaurante con buen menú-degustación.

 


Informa el Sr. Presidente de que, por una parte, la Sociedad recibe una subvención, de ciento y pico mil pesetas, del Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León (que habría que justificar) pero, por otra, denegó la petición de exención del pago de cantidad similar por el impuesto de transmisiones patrimoniales. Por un lado daban pero por otro quitaban.

Otro asunto de la asamblea era la reforma los estatutos, fundamentalmente en lo referente a los fines sociales. Se presenta un borrador modificaciones. Respecto al asesoramiento al público, éste se acepta por mayoría. Respecto a la cuota de socios, el Sr. Presidente informa de que a los nuevos socios se les cobran 5.000,-pts (ó 30,00 euros luego) en concepto de participación en el local. Los nuevos estatutos prevén la baja de los socios por falta de pago de dos cuotas consecutivas. Se señala que se debe incluir el nuevo local más el inventario de bienes existentes (fondos de la biblioteca, microscopios, etc.) como patrimonio social. Todos están de acuerdo en los cambios. El Sr. Presidente plantea que, en la próxima Junta General, las 5.000,-pts de aportación al local por nuevos socios, son a fondo perdido.

El 4 de noviembre, tuvo lugar la Asamblea General Ordinaria, asistiendo 6 miembros de la Junta Directiva y 15 socios. Se aprobó el acta de la asamblea anterior del 17 de diciembre de 1998 relativa a la adquisición del local y se presentaron las cuentas anuales. En Caja Galicia, hay un saldo inicial de unas 700.000,-pts y, considerando ingresos y gastos de más o menos 4.000.000,-pts en cada caso, el saldo final sería de 280.000,-pts. El Sr. Presidente aclara que la subvención de la Junta arriba aludida es anual y también vuelve a señalar quienes efectuaron aportaciones y en qué medida.

El 7 de noviembre, dentro de la programación de la XXV Semana Micológica, se montó la exposición, arriba aludida, en la Plaza Mayor y a allí tuvo lugar la degustación de setas con patatas a cargo de 10 cocineros de Eurotoques (¡300 kg de setas nada menos!). La prensa local se hizo eco del evento.

Se informó de que los socios que se dieron de baja por no aceptar el pago de las 5.000,-pts requeridas fueron 30 pero ello se compensó con el ingreso de nuevos socios. Se considera que no compensa el cambio de entidad bancaria sugerida por un socio, ni tampoco cambiar de imprenta para los posters. Entre los ingresos hay que señalar los de las cuotas de los últimos 3 años, las subvenciones de Caja Galicia, Junta de Castilla y León y Diputación de León, participaciones y préstamos a la sociedad por los socios para el local y en gastos, aparte de los corrientes, el pago del local y los gastos de la operación (notario, altas municipales…). Todo ello alrededor de una cifra de operaciones contables extraordinarias en torno a 4.000.000,-pts,  en gran parte ocasionado por la susodicha compra.

El 4 de diciembre, se celebra una Asamblea General Extraordinaria, a la que asisten 6 miembros de la Junta Directiva y 15 socios con la orden del día MODIFICACION DE LOS ESTATUTOS DE LA SOCIEDAD. Todas las modificaciones quedan aprobadas por la asamblea y plasmadas en la nueva redacción estatutaria. Al final del acta se introduce una diligencia corrigiendo el artículo 39, apartado a): “En caso de disolución de la sociedad, el patrimonio, se destinará para el pago de las deudas y el remanente, si lo hubiere, y el resto a un centro benéfico o cultural de la localidad”. Es decir, no se distribuiría entre los socios según sus participaciones como se había dicho en principio.

El 31 de diciembre se vislumbraba el temido efecto 2000, el famoso Y2K (Y=year 2 K=kilo/mil) con posibles consecuencias informáticas pero todo quedó solucionado y no volveríamos a la prehistoria. De hecho, sólo cuando acabara el año 2.000, se empezaría a contar un nuevo milenio. 

Como vemos, un año más que complicado para nuestra querida asociación que siempre ha estado a la altura en las lides que se le presentan. ¡Ultreya y Suseya!

R. Gallego

 

NOTA. - Debido a la amplitud del año, desde archivosdemicología se ha resumido en lo posible. Quién desee el texto completo, lo tiene a su disposición en el libro < 50 años de San Jorge en León> en la biblioteca de la misma Asociación.