sábado, 30 de septiembre de 2023

Russula velenovskyi Melzer & Zvára (CCXXXV)




Seta del año 2023 de la Asociación Micológica Leonesa San Jorge

 

Se eligió esta especie como Seta del Año principalmente por su vistosidad y su escasa presencia en la naturaleza. Esta seta figurará en la cartelería de la XLIX Semana Micológica de León. 

Está enclavada en la División Basidiomycota, Clase Agaricales, Orden Russulales y Familia Russulaceae

Descripción.- Con un sombrero puede alcanzar más de 7 cm en diámetro, como otras especies del género Rússula, primero acampanado y después más aplanado, de color rojo vivo vinoso, pasando por ocre pálido, anaranjado a veces, pero decolorado en la parte central. La cutícula es parcialmente separable, siendo las láminas, blancas aunque luego amarilleen, casi libres. El pie no muy grueso, de color blanco a rosado, siendo la carne blanca- crema, de sabor dulce y suave. 

La esporada es crema-ocre, con esporas de forma ovoidea y verrugas amiloides.  

Reacción (Fe) color rosa pálido y positiva al guayaco (G). Puede encontrase en verano y otoño bajo planifolios, especialmente abedules, a veces en Sphagnum, soliendo aparecer en grupos. 

Fotografía.- Tomada por Juan Antonio Sánchez Rodríguez en el hábitat habitual de Puebla de Lillo.

Receta.- Comestible de poca calidad con ausencia de sabor picante.

sábado, 23 de septiembre de 2023

Qué es de San Jorge? (14º)


Retomando mi artículo anterior de Alvaro Cunqueiro en “La cocina cristiana de Occidente”, me centro un poco más en lo nuestro, con San Jorge y sus imágenes por los cuatro puntos cardinales y hago hincapié en las páginas 60-62 de referido tratado culinario. 

 


Hablando de flamencos y holandeses entre otros europeos de entonces, leo algo que me llama la atención cuando repara en la Morchella deliciosa y además menciona a la los oficiales arqueros o arcabuceros de la Compañía de San Jorge de Harlem basado en el cuadro de 1627, del holandés Franz Hals, miembro de una de esas compañías, y que encuentra en el museo homónimo en la ciudad holandesa de Haarlem. El cuadro se denomina “Banquete de los arcabuceros de San Jorge de Haarlem” o “Banket van de officieren van de St. Jorisdoelen” y tiene un antecedente en otro cuadro de similar título de Cornelis de Haarlem. Estos caballeros tuvieron cierta transcendencia en la independencia de los Países Bajos. En torno a una buena mesa, se degustan las viandas y “se arregla el país” como decimos hoy. Observad cómo todos “miran a la cámara para salir en la foto”.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como no podía ser menos, también hay otras menciones al santo como el Sant Jorissen en la Sant Joriskerk en Amersfoort imagen izquierda en la provincia de Utrecht o en Eindhoven con esta bella imagen de vidriera. 

Nuestro ubicuo patrón entra de nuevo en escena y, seguro que hay más sitios en los Países Bajos donde también le honran. Curioso el nombre holandés de St. Joris. 

Nota: fotos de la web 

Rafael Gallego

viernes, 15 de septiembre de 2023

Lactarius acerrimus Britzelm.

ATLAS MICOLÓGICO (CCXXXIV) 

 


Descripción.- Con un Lactarius en las manos además de otros caracteres macroscópicos, debemos también valorar el olor y el sabor. Nadie se va a morir por ello, siendo éste de olor dulce y afrutado, pero con un  látex, blanco e inmutable, que seguro que lo recordareis al ser el más picante de entre todos los Lactarius.  

El sombrero que es crema amarillento, con reflejos anaranjados y círculos concéntricos poco manifiestos, puede alcanzar buen tamaño, siendo el margen lobulado con el desarrollo. Las láminas son de color crema amarillento con reflejos rosados y roñosas a la manipulación. El pie, de tonos mas claros, puede estar escrobiculado, como otras especies del género. Las esporas son las propias del género pero de gran tamaño.

Aunque es una especie no muy frecuente, puede encontrarse en los claros de bosques caducifolios, formando grupos, tanto en verano como en otoño. 

Fotografía.- Tomada en esta semana en un bosquete de roble melojo, en las cercanías del arroyo de las Raposeras en León.

Receta.- Aunque tenga un olor agradable, el sabor es tan acre que no hace aconsejable su consumo.

viernes, 8 de septiembre de 2023

Corría el año…1995


 


      De nuevo, en el salón del Club San Isidro de la plaza de Colón, el 19 de diciembre a las 20:00 horas, se reunían en Asamblea General Ordinaria ocho miembros de la Junta Directiva y un socio de la S. Micológica San Jorge. Se estaba a punto de despedir un año elegido por la ONU como Año Mundial para la Tolerancia y Conmemoración de las Víctimas de la Segunda Guerra Mundial. 

       Un año convulso en algunos territorios a causa de desastres naturales como el terremoto de Kobe (Japón) que se cobró la vida de más de 6.000 personas. Mejor suerte corrieron los habitantes de Ometepec, en el estado de Guerrero (México), por ser la primera vez en la historia que los servicios de predicción consiguieron alertar a la ciudad de la inminencia de un seísmo. 

      En la reunión de la Sociedad Micológica, escasamente concurrida, dicho sea de paso, se aprobaron las Actas de las sesiones anteriores y el estado de las finanzas sin que ningún asistente opusiera objeción alguna. El saldo a favor de los socios el 31/10/1994 ascendía a 605.415 pesetas, que sumadas a los ingresos por cuotas, venta de libros y subvenciones de Ayuntamiento y Diputación (486.975 ambas partidas) resultaba un total de 1.424.254 pts. disponibles para el ejercicio. Un año más tarde, el 31/10/1995 era de 505.773 pts. Los gastos, debidamente justificados todos ellos, habían ascendido a 918.477 pts. habiéndose destinado la partida más importante a la impresión de posters micológicos. La cantidad que en este ejercicio se destinó a la compra de libros y material de laboratorio ascendió a 157.486 pts. 

      Apenas empezábamos a saborear las bondades del verano y a pocos días de finalizar la guerra de Angola, las tropas serbias asesinaban a más de 8.000 civiles, muchos de ellos, niños, en Srebrenica (Bosnia) en una de las muchas acciones de las que la Humanidad debe avergonzarse. Atentados, accidentes aéreos y otros sucesos luctuosos completaron la siniestralidad del año referido que, por cierto, hasta entonces había sido el más caluroso desde que existían registros. 

      Tras detallar el estado de cuentas de la Sociedad y resultar aprobadas por unanimidad, el Presidente, Juan A. Eiroa expuso a la concurrencia las “dificultades para cobrar del Ayuntamiento la subvención correspondiente a los gastos de la Semana Micológica, a pesar del continuo contacto que se mantiene con este organismo” . Tres cuartos de lo mismo ocurría con la Diputación. A pesar de la buena voluntad de las autoridades provinciales, la institución carecía de liquidez, proponiendo como solución echar mano del millón de pts. concedido para la publicación de fichas micológicas, y así saldar todas las deudas y compromisos adquiridos con la Sociedad. 

      Se acordaba ese mismo día dar de baja, previo aviso, a los socios que tuviesen tres o más cuotas anuales sin satisfacer.

      En un intercambio de opiniones antes de dar por finalizada la reunión, se comentaron las incidencias de la celebración de la Semana Micológica; algunas conferencias gustaron más que otras. Se hizo constar “el descontento general por la actitud de alguno de los conferenciantes en relación al número de acompañantes y su forma abusiva con susgastos de restaurantes y hoteles”. 

      Un asistente proponía la creación de un póster con las setas medicinales y sus propiedades pero se desechaba la idea por lo delicado de manejar esa información. 

      Tan sólo tres días después de la reunión, la ciudad se vio sacudida por el terrible atentado que costó la vida al comandante Cortizo. 

A las 21:30 horas se levantaba la sesión tras hacer constar los oportunos agradecimientos. 


 

      A partir de entonces muchos estudiantes leoneses elegirían como destino del viaje de fin de curso el complejo de ocio Port Aventura (Tarragona) inaugurado ese mismo año. 

Raquel Álvarez Álvarez

sábado, 2 de septiembre de 2023

El libro recomendado por…



 


 Título: La cocina Cristiana de Occidente

Autor: Álvaro Cunqueiro 

Primera edición de mayo de 1981

 Editado por: TUSQUETS EDITORES S.A. (Serie los 5 sentidos) 

283 páginas en Offset- F Crudo 

Impreso en España 

 

Tras una reciente primavera pródiga en setas nos pusieron los dientes bien largos las caesareas, los cantharellus, boletus… y ello auguraba cantos de sirena para los siguientes meses. 

El calor nos ha retenido en casa junto al ventilador y, como no todo es televisión, he dedicado un tiempo a la lectura. Entre otros, disfruté con una obra de Álvaro Cunqueiro “La cocina cristiana de Occidente”; la culinaria en los siglos XVI al XVII más o menos, de la nobleza, claro. Siempre que leo, tengo un lápiz a mano para tomar notas marginales: palabras nuevas, algo que me llama la atención y, en este caso anoté lo que salió de setas. 

En las páginas 60-62, hablando de flamencos y holandeses leo: “…más tierna gallina con salsiff y colmenilla -¡oh abundancia del nombre latino!…Colmenilla se dice Morchella deliciosa-”

En la página 90, relata que Monsieur de Montaigne, cuando estaba en Roma, preferiría "… y la ensalada de trufas” 

En la página 92, hablando de las salsas y sobre quién inventó la mayonesa (mahonesa, mignonesa, bayonesa, etc.), dice que ésta ha de batirse con "...y los sesos de corzo trufados… “ 

En la página 113, relata que unos amigos de Barcelona le invitaron a su casa a comer unas becadas y que el vino era un Nuits St. Georges. 

En la página 117, nos cuenta que el conde de Clermont-Tonnerre en el libro Almanach des bonnes choses de France decía, sobre el problema del vinagre que no podía ser el mismo para una ensalada de remolacha que el que acompaña a una ensalada de trufas, le diamant nori. (Un perro trufero subastado en Turín fue adjudicado por nada menos que 200.000 pesetas). 

En las páginas 173 y 174, narra Cunqueiro que la bruja Cariduen, convertida en gallina, buscaba en los en los campos de trigo la trufa de la longevidad. Esta trufa recogida en la luna llena de noviembre es de color granate y hay que comerla en ayunas... 

En la página 198, nos asegura que la civilización será salvada en última instancia, por un grupo de gourmets dilucidando, entre otras cosas, si el cantarelo cocido al vapor del champán, tolera o no el ajo y el perejil. 

Solo menciona tres setas en este gran libro de coquinaria: la morchela, la trufa y el cantarelo. La trufa se lleva claramente la palma en citas; por algo será. 

Tras indagar en la web sobre Cunqueiro y las setas, entre otras cosas, me quedo con un artículo con el que me topé en la página "Lugar de la Vida" de Mónica Fernández-Aceytuno -que os recomiendo- donde hace una interesante referencia general al mundo de las setas y termina con estos enjundiosos párrafos que, con su permiso, reproduzco al pie de la letra: 

Cuando Luis Ceballos pronuncia en 1965 su discurso de ingreso en la Real Academia Española de la Lengua sobre la flora del Quijote, encuentra 87 referencias botánicas, y ningún hongo. Tampoco García Lorca, se acuerda en su obra de los hongos. Tenía que ser un gallego, Álvaro Cunqueiro, quien escribiera de ellos: “Surgen de la tierra y al pie de los troncos, germinación extraña y venenosa, salvo algunos que permiten gustar al hombre el zumo del bosque encerrado en su fibra esponjosa, gustar el aroma y el frescor de la tierra, antes de que el hielo invernal los petrifique.” 

No os desaniméis en el verano. Esto pasará y cuando caigan las primeras lluvias de otoño, se os iluminará el semblante y volveréis a buscar setas, estudiarlas y, de paso, visitar la sede, nuestra casa común. Yo he pasado por allí, al menos una o dos veces por semana pero casi siempre solo. Allí, en nuestro círculo, siempre se aprende algo. 

Nota: fotos propias y de la web. 

R. Gallego