Año prolijo y aciago en reuniones
y asambleas en la Sociedad; nada menos que cinco, 3 de la Junta Directiva, una
Asamblea General y otra una Asamblea Extraordinaria con buena asistencia por
cierto por los temas de calado como eran la
compra de un local para la Asociación y la renovación de los estatutos. Por
si acaso, se hizo una salida en busca del
Hygrophorus Marzuolus a la zona de Foncebadón. Pronto acabaría un decenio,
un siglo y un milenio y ello nos lo dicen los tres nueves de los dígitos del
año pero habría que esperar para dar esa triple campanada. El euro entraría en
vigor como moneda única de 12 países
europeos, entre ellos el nuestro, y sería el Año Internacional de las Personas Mayores. Ya metidos en temas
crematísticos de alto nivel, las altas las esferas de San Jorge seguían
enzarzadas con los dineros y los dolores de cabeza que estos traían por aquella
operación.
Así el 1º de marzo se reunía la Junta
Directiva, (presidente honorario incluido), en el Hotel Paris -todavía no había “fumata bianca” para la nueva sede- dando cuenta de la última
recaudación para la compra. Una buena parte del dinero de que se disponía se
destinaría al nuevo local. Esto significaba un hito y un reto extraordinarios para la Sociedad. Habría que hacer
encaje de bolillos. El Sr. Presidente describe las características del mismo
pero habría que aclarar alguna discrepancia entre las características en el
papel y las reales para minimizar el impuesto sobre bienes patrimoniales.
Aquí estábamos también ante un
posible cataclismo si no se remataba lo del local. El día 12 de marzo, había nuevo toque a “facendera” en el Hotel Paris a la que acuden el Sr. Presidente, siete
miembros de la Junta Directiva y el Presidente honorario más 8 socios
numerarios, incluidos dos representados (se
nota que el asunto a tratar era clave pues no suelen acudir tantos). En el
banco se habían producido varias devoluciones de recibos girados por la “derrama extra” solicitada que algunos
socios no aceptaron. Había que averiguar la causa. El Sr. Presidente informa
sobre el nuevo local y trata de convencer a los díscolos, contra los cuales no
se podía hacer nada por no figurar esta situación en los estatutos pero se
pensó en una Asamblea Extraordinaria para decidir si perderían su condición de
socios. Los demás muestran su interés por el local tras visitarlo. Se invitó a
los presentes a contribuir cada uno con lo que pudiere para intentar suplir la
falta (de efectivo) Un miembro de la Junta Directiva se compromete a
ceder a la Sociedad lo que pudiera recibir por las conferencias impartidas durante
un año. Se acordó pagar un mínimo de interés a los socios por (las)
aportaciones extraordinarias (que realizaron) y se confecciona una lista
con las cantidades que aportaría cada uno. Estas oscilaban entre, cien,
sesenta, cincuenta y veinticinco mil pesetas superando así algo más de un millón
de pesetas y marzo sería la fecha en que este dinero debería estar ingresado.
Como seta del año 1999, se eligió el Ganoderma lucidum. La prensa local lo
comunicó a los leoneses, como entonces solían hacer. No obstante, en el
programa de la Semana Micológica se representaría el Calocybe gambosa.

A finales de marzo o primeros de abril
(lo de no indicar las fechas exactas es
un mal endémico en esta casa), el Sr. Presidente anuncia a los socios la
celebración del Patrón dándoles la buena noticia de que, “el día 23 de marzo, se
procedió a la firma del documento de compraventa del local propiedad de la
Sociedad desde entonces en C/ Alfonso IX, 1 s/s. De la pintura y remozado del
mismo, se encargaron dos socios, a los que se agradece la obra. Básicamente, se
trataría de atender a los socios lunes y jueves entre 18.30 y 20.30 y se
facilitaba un teléfono móvil. El nuevo local sustituía al de la Calle
Villafranca, más pequeño, tras el arduo camino arriba detallado, y hacía votos
por la perennidad de la Sociedad Micológica. Un 20% de los socios se dio de
baja ante la petición de aportar dinero para la compra.” El local fue
el regalo para la fiesta de San Jorge, con la misa de rigor y luego comida
contundente con un buen cocido maragato en mesón Casa Lucinio de Santiago Millas. El día 21 de mayo, se inauguró por fin la
nueva sede que quedó bendecida por nuestro querido socio D. Telmo y luego
regado con vino y unas viandas. Del acto, se hizo eco a prensa local.
Aquí quedaban todavía unas cuentas
reuniones de diverso tinte. Así, en la nuestro nuevo y flamante local,
tras los movimientos, casi telúricos,
por los avatares de la adquisición, el día 27 de septiembre, se reúne la Junta Directiva (así reza el inicio del acta) a la que asisten…en total 7 miembros
de la misma más el presidente honorario. Temas
a tratar: renovación de estatutos y
semana micológica del 2 al 7 de noviembre, con exposición en la Plaza Mayor
y especial colaboración del Restaurante
Vivaldi, dos conferencias y una mesa redonda sobre el Decreto Micológico de la Junta, en la Biblioteca Pública, tal como
se detalla en el programa (el socio
participante era el que suscribe). No habría más charlas por las obras que
se iban a acometer en la citada institución. Aparte de la exposición de setas,
habría degustación micológica en aquella plaza a cargo de aquel restaurante. El
día 4, tras Juntas General y Extraordinaria en la nueva sede, habría cena de confraternidad
en ese restaurante con buen menú-degustación.

Informa el Sr. Presidente de que, por
una parte, la Sociedad recibe una subvención, de ciento y pico mil pesetas, del
Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León (que habría que
justificar) pero, por otra, denegó la petición de exención del pago de cantidad
similar por el impuesto de transmisiones patrimoniales. Por un lado daban pero
por otro quitaban.
Otro asunto de la asamblea era la reforma los estatutos, fundamentalmente
en lo referente a los fines sociales. Se presenta un borrador modificaciones.
Respecto al asesoramiento al público, éste se acepta por mayoría. Respecto a la
cuota de socios, el Sr. Presidente informa de
que a los nuevos socios se les cobran 5.000,-pts (ó 30,00 euros luego) en
concepto de participación en el local. Los nuevos estatutos prevén la baja de los socios por falta de
pago de dos cuotas consecutivas. Se señala que se debe incluir el nuevo
local más el inventario de bienes existentes (fondos de la biblioteca,
microscopios, etc.) como patrimonio social. Todos están de acuerdo en los
cambios. El Sr. Presidente plantea que, en la próxima Junta General, las
5.000,-pts de aportación al local por nuevos socios, son a fondo perdido.
El 4 de noviembre, tuvo lugar la Asamblea
General Ordinaria, asistiendo 6 miembros de la Junta Directiva y 15 socios.
Se aprobó el acta de la asamblea anterior del 17 de diciembre de 1998 relativa
a la adquisición del local y se presentaron las cuentas anuales. En Caja
Galicia, hay un saldo inicial de unas 700.000,-pts y, considerando ingresos y gastos
de más o menos 4.000.000,-pts en cada caso, el saldo final sería de
280.000,-pts. El Sr. Presidente aclara que la subvención de la Junta arriba
aludida es anual y también vuelve a señalar quienes efectuaron aportaciones y
en qué medida.
El 7 de noviembre, dentro de la
programación de la XXV Semana Micológica, se montó la exposición, arriba
aludida, en la Plaza Mayor y a allí tuvo lugar la degustación de setas con
patatas a cargo de 10 cocineros de Eurotoques
(¡300 kg de setas nada menos!). La prensa local se hizo eco del evento.
Se informó de que los socios que se
dieron de baja por no aceptar el pago de las 5.000,-pts requeridas fueron 30
pero ello se compensó con el ingreso de nuevos socios. Se considera que no compensa
el cambio de entidad bancaria sugerida por un socio, ni tampoco cambiar de
imprenta para los posters. Entre los ingresos hay que señalar los de las cuotas
de los últimos 3 años, las subvenciones de Caja Galicia, Junta de Castilla y
León y Diputación de León, participaciones y préstamos a la sociedad por los
socios para el local y en gastos, aparte de los corrientes, el pago del local y
los gastos de la operación (notario, altas municipales…). Todo ello alrededor
de una cifra de operaciones contables extraordinarias en torno a 4.000.000,-pts, en gran parte ocasionado por la susodicha
compra.
El 4 de diciembre, se celebra una Asamblea General Extraordinaria, a
la que asisten 6 miembros de la Junta Directiva y 15 socios con la orden del
día MODIFICACION DE LOS ESTATUTOS DE LA
SOCIEDAD. Todas las modificaciones quedan aprobadas por la asamblea y
plasmadas en la nueva redacción estatutaria. Al final del acta se introduce una
diligencia corrigiendo el artículo 39, apartado a): “En caso de disolución de la sociedad, el patrimonio, se destinará
para el pago de las deudas y el remanente, si lo hubiere, y el resto a un
centro benéfico o cultural de la localidad”. Es decir, no se
distribuiría entre los socios según sus participaciones como se había dicho en
principio.
El 31 de diciembre se vislumbraba el
temido efecto 2000, el famoso Y2K (Y=year
2 K=kilo/mil) con posibles consecuencias informáticas pero todo quedó
solucionado y no volveríamos a la prehistoria. De hecho, sólo cuando acabara el
año 2.000, se empezaría a contar un nuevo milenio.
Como vemos, un año más que complicado
para nuestra querida asociación que siempre ha estado a la altura en las lides
que se le presentan. ¡Ultreya y Suseya!
R.
Gallego
NOTA. - Debido a la amplitud del año,
desde archivosdemicología se ha resumido en lo posible. Quién desee el texto
completo, lo tiene a su disposición en el libro < 50 años de San Jorge en
León> en la biblioteca de la misma Asociación.